Perfil de la comunidad educativa
Partimos del presupuesto de que la Comunidad Educativa está formada por todos los actores que intervienen en la formación integral de los niños y jóvenes: primero, la familia, en especial los padres o tutores, que tienen el derecho y el deber intransferible de formar y educar a sus hijos. Ellos delegan en la escuela una parte de la educación de sus hijos, la cual debe estar fundamentada por los valores y enseñanzas que se transmiten en casa. Consideramos, por ello, indispensable la integración de la familia y la escuela para lograr la realización del Proyecto Educativo.
Principalmente, los mismos niños y adolescentes que son los protagonistas corresponsables al ser sujetos de su propio proceso educativo.
Todos los miembros de la Comunidad Educativa Institucional (directivos, docentes, secretarios, preceptores, porteros, personal de maestranza) somos protagonistas de la formación integral de los niños y jóvenes que tenemos la responsabilidad de educar, en conjunto con la familia.
Deseamos ser comunidad unida en la caridad fraterna que nos enseña Jesús, profundamente arraigada en el Evangelio y en comunión con la Iglesia Católica.
Nuestro amor a la Virgen María, bajo la advocación de la Candelaria, nos lleva al compromiso de ser medios para que brille la Luz de Jesucristo iluminando el camino de nuestros niños, jóvenes y sus familias. Conscientes de nuestra humildad, sabemos que sólo él es la Luz del mundo (Jn 8, 12) y que nosotros tenemos el privilegio de llevar ese tesoro en nuestras vasijas de barro. Por eso queremos permanecer unidos a Él por la oración y los sacramentos, de modo que se manifieste Su Gloria (2 Cor 4, 6-7).
Con profundo respeto por la libertad y la conciencia de nuestros educandos, sin imposición, les proponemos la fe católica y los valores que de ella brotan, destacando que los verdaderos valores humanos están contenidos y elevados en el Evangelio.
Nuestra comunidad educativa, consciente de ser parte de la Iglesia local, se pone a disposición de los ministerios pastorales con los que pueda colaborar, y busca también abrirse solidariamente al servicio de toda la comunidad humana.
Perfil del representante legal
Es el responsable del funcionamiento integral del Centro Educativo en representación de la Iglesia Diocesana. Representa, por instrumento público, a la entidad propietaria ante las autoridades del Estado.
Asume con plena responsabilidad el Ideario y los Objetivos del Instituto, atendiendo a las directivas y disposiciones de los organismos superiores pertinentes, tanto eclesiales como estatales.
Su tarea es un servicio eclesial de singular importancia: realiza su trabajo en actitud de verdadera comunión con la persona del Obispo, de la asociación que representa, de la Junta de Educación Católica. A tal fin, anima a la Comunidad Educativa al logro de los fines y objetivos de la Escuela Católica, brindando información, estímulo, reconocimiento, creando espacios de comunicación y diálogo.
Conoce y difunde los documentos de la Iglesia referidos a la Educación y la Doctrina Social de la Iglesia.
Perfil del equipo directivo
Es el responsable de la conducción técnica y pedagógica de la Institución Educativa.
Ejerce la autoridad como servicio, asume con plena responsabilidad el Ideario educativo, el Proyecto educativo y los Objetivos Institucionales.
Coordina los esfuerzos para lograr los fines de la Escuela Católica.
Promueve un clima de convivencia fraterna para garantizar el ejercicio de la libertad responsable y la adquisición de virtudes físicas, morales, sociales, intelectuales y espirituales.
Orienta a los integrantes de la Comunidad Educativa para trabajar en función de los objetivos compartidos por todos.
Asesora al personal en su tarea cotidiana.
Se preocupa por la formación integral de los alumnos.
Promueve la participación y el trabajo en Equipo de los integrantes de la Comunidad Educativa generando espacios de participación real.
Planifica, desarrolla y evalúa proyectos educativos.
Administra los bienes potenciales: estructurales, económicos y humanos en función del mejoramiento de la calidad educativa.
Perfil del docente
El docente de nuestra Institución se caracterizará por:
- Identificarse plenamente con la misión y visión del Instituto
- Ser evangelizador y educador con sus acciones, actitudes y palabras
- Trabajar en equipo
- Formarse permanentemente
- Tener mirada crítica y reflexiva de sus propias prácticas y de la realidad
- Ser partícipe y guía en el proceso de enseñanza – aprendizaje
- Ser motivador, incentivador e inspirador de sus educandos
- Ser mediador en los conflictos
- Mostrarse tolerante, paciente y prudente ante la diversidad de personas y situaciones con las que le toca actuar en su labor diaria.
Perfil del personal administrativo, no docente y auxiliar docente
Como miembro de la Comunidad Educativa, conoce y asume con plena responsabilidad el Ideario Educativo y los Objetivos Institucionales, se identifica con él y se compromete comunitariamente en su realización.
Cultiva relaciones interpersonales positivas con todos los integrantes de la Comunidad Educativa.
Desempeña con corrección, orden y eficiencia sus actividades.
Colabora en el cuidado del ambiente físico y del mantenimiento de las condiciones de orden y limpieza imprescindibles para el desarrollo de la actividad educativa.
Se compromete con su formación permanente en las áreas específicas que le competen, en lo religioso-pastoral y en los temas que hacen a la corresponsabilidad educativa de toda la comunidad.
Perfil del estudiante
Como comunidad educativa nos proponemos formar niños y adolescentes que:
- Sean íntegros en sus valores, con la posibilidad de realizar su propio proyecto de vida y asumirlo para servir a la comunidad
- Conozcan a Jesús y tengan la posibilidad de abrazar su fe y vivir su Palabra
- Sean partícipes y respetuosos de las actividades y celebraciones religiosas, solidarias y de apertura a la comunidad.
- Posean espíritu abierto al conocimiento científico y deseo de aprender
- Apliquen los principios básicos de la ciencia, la tecnología y los elementos que ellas brindan para un mejor conocimiento de la realidad
- Estén dispuestos al trabajo en equipo
- Sean creativos en las distintas áreas de la cultura
- Tengan una mirada crítica ante la realidad, buscando siempre la verdad y el bien,
- En camino a lograr una verdadera autonomía para asumir responsabilidades y opciones
- Sean partícipes activos en la tarea de construir un mundo mejor, conscientes de sus deberes y derechos, respetuoso de las ideas u opiniones ajenas
- Fomenten el respeto a los derechos de los niños, unidos a los deberes que les corresponden
- Respetuosos de la diversidad y diferencia entre pares, relacionándose positivamente con todos, con solidaridad y comprensión.
- Vivencien y transmitan con palabras y actitudes los valores cristianos
- Capaces de entender y valorar el error como oportunidad de aprendizaje
- Con un positivo autoconocimiento que lo lleve a reconocer sus potencialidades y también sus límites, para tener una postura humilde y segura que lo ayude en el proceso de auto superación personal y comunitaria.
Perfil de la familia
La integración de la familia y la escuela es condición fundamental para la realización del Proyecto educativo, especialmente en una escuela en clave pastoral, ya que es responsabilidad de toda la Comunidad Educativa.
La familia es la primera educadora de los hijos al ser la gestora de la vida y el fundamento de la sociedad. Es el ámbito natural de realización de la persona y la escuela básica de virtudes.
La Doctrina Social de la Iglesia sostiene que los padres son los primeros y principales educadores de sus hijos.
Los padres o quienes son tutores legales de los alumnos valoran la escuela como colaboradora y no como sustituta de sus responsabilidades educativas. Ellos eligen la escuela católica porque se identifican con el Ideario y el Proyecto Educativo Institucional. Colaboran con la Institución Educativa en diversas actividades educativas, sociales, solidarias, religiosas, etc.
